Nadie dijo nunca que perseguir tus
sueños fuese fácil. Nadie dijo nunca que no te caerías por el
camino, que no tendrías que luchar y aprender a derribar todos los
obstáculos de tu camino. Nadie dijo que no tendrías que renunciar
jamás a nada, a veces incluso a personas o amistades. Nadie dijo que
no fuese a haber problemas, sufrimiento o dolor. Pero, seguro, que
por mucho que te hayan dicho lo que se siente cuando lo logras, es
mejor que nada que hayas podido probar antes.
Es tuyo, tuyo, tuyo y nadie más podrá
sentir lo que tú sientes. Nadie. Tuyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario