domingo, 7 de octubre de 2012

Érase una vez...



Una niña que vivía rodeada de gente pero se sentía sola hasta que de repente... aparecieron las personas que iluminaron su vida. Primero una abierta sonrisa le dio la luz suficiente para iluminar su camino y la fue guiando poquito a poquito a pasitos cortos por un camino más fácil, ella misma persona le dio la mano y la levantó cuando se calló de bruces al suelo. Después aparecieron unos brillantes ojos azules que le mostraron el cielo y el mar y le abrieron el camino a base de luz del día. En ese mismo momento de su vida apareció la diversión de la mano de una chica bastante parecida a ella y con ella vinieron la luz del fuego, la oscuridad de la noche, el verde de los campos, la paz y la tranquilidad. Y de repente dejó de tener miedo.
Gracias, una pobre palabra para daros todo mi agradecimiento.

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