... por lo menos no con cualquiera.
Un libro, por ejemplo, yo creo que aquellos libros que te marcan no pueden ser compartidos con nadie excepto con alguien que de verdad te importe porque si le enseñas un libro que te marcó a alguien con quien no tengas completa confianza sería como dejarle entrar en una pequeña parte de tu cabeza. Vería tus miedos, tus inseguridades y tu alma con solo ser un poco inteligente, con solo tener una mínima capacidad de comprensión.
Y yo no me imagino compartiendo uno de mis libros favoritos con alguien que no me importe, no me imagino comentando esas frases que se quedarán en tu cabeza toda tu vida y que le repetirás a tus hijos una y otra vez, ni riendo o llorando por las palabras escritas sobre el papel a la vez.
De igual manera que no me imagino compartiendo música porque la música es el alma de las personas. Estoy más que segura que puedo saber la personalidad de alguien solo por la música que escucha, la apariencia siempre te puede engañar pero la música jamás lo hará; de esta manera nadie escucha clásica porque si, porque solo los que la sienten de verdad pueden entenderla, disfrutarla, porque todos sabemos que la música no se escucha, se siente y si no la sientes, entonces, no tiene sentido.
Y yo quiero ir a un túnel de lavado de coches con mis hijos como en "Just listen" y poner la música y sentirla y enseñarles a sentirla de igual manera, enseñarles, como me enseñaron a mi, a no tener miedo de sus emociones y las experiencias nuevas. Porque, es cierto, todos hemos pasado por nuestro momento "túnel de lavado", porque si, es cierto, hay cosas que solo se sienten de verdad en un túnel de lavado de coches.

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